Año 3 Número 28 Julio 2005

Mariana Orea

 


McCarthy, de Fonatur.

ARRIBA. A la reciente visita que hizo el gobernador Félix González a España, ha correspondido con otra al Caribe mexicano el grupo de inversionistas hoteleros que le atendieron, de quienes se estima -además de otros- inversiones por el orden de los dos mil millones de dólares a aplicar en la construcción de 15 mil habitaciones en Riviera Maya, en un lapso no mayor a cinco años.

ARRIBA. Don Miguel Fluxá, mandamás de la cadena Iberostar, se hizo acompañar por gente del calibre de Pepe Hidalgo, de Grupo Globalia (Air Europa), Pedro Luis Cobiella, de Grupo Hospiten, Miguel Codolá, de Grupo Valentin Hotels, así como gente del Ministerio de Turismo español, para inaugurar oficialmente su cuarto hotel y el campo de golf de su complejo instalado en la Riviera Maya.

Fluxá, reconoció sus intenciones por continuar sus inversiones en Quintana Roo. Cobiella, Codolá e Hidalgo también. Con 10 mdd, 50 mdp y una cantidad aún por determinar, respectivamente, son los desembolsos aproximados que prevé cada uno de ellos.

Fluxá, quien ha inyectado inversiones por alrededor de mil 600 mdd en México, irá por el octavo resort en el Caribe mexicano, para ofertar más de tres mil llaves con inversiones totales que rebasarán los 200 mdd.

Cobiella nos confió la fecha de inauguración de su nuevo centro hospitalario en Playacar, y ésta es el 1 de noviembre. En tanto Codolá, cuatro hoteles con 800 llaves cada uno en Playa del Secreto, donde cuenta con un millón 400 mil m2. Mientras que Hidalgo sumará a su imperio compuesto además por el grupo de agencias de Viajes Halcón, con 816 locaciones, y el tour operador Travelplan, así como las filiales Iberhanding y Globalia Inversiones Hoteleras, 100 hoteles alrededor del mundo, algunos de éstos con ubicación en Tulum, y otros más en China, donde ha inaugurado ruta Air Europa, dada las oportunidades que ofrecerá en los próximos Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y en la Exposición Mundial de Shangai 2010.

ARRIBA. Intenciones similares son las que revelan la cadena hotelera Hesperia y Grupo Oasis. La catalana Hesperia, con más experiencia en establecimientos de ciudad que de costa, ha decidido apostar fuerte por el segmento vacacional en aquellos destinos de demanda turística garantizada, como es el caso de México y el Caribe. Desembarcará en el mercado caribeño con inversiones de 200 millones y adquirirá hoteles en México y República Dominicana para abrir cuatro mil habitaciones en tres años.

ARRIBA. La cadena hotelera española Oasis espera la construcción de mil nuevos cuartos de hotel que le significará una inversión estimada en 100 millones de dólares, el cual se concretaría en un plazo no mayor de dos años. La oferta actualmente de Oasis en la plaza es de tres mil 100 llaves en siete inmuebles, ubicados en Cancún, Akumal y Tulum.

ARRIBA. El hotel Bahía Príncipe, del Grupo Piñero, con presencia en España, Portugal, Rusia, República Dominicana y México, proyecta la construcción de mil 400 habitaciones adicionales, con una inversión de 120 mdd.

Asimismo, Grupo Barceló construye mil cuartos de hotel correspondientes a la segunda fase de su proyecto, con una inversión de 80 mdd.

La cadena española Riu contempla un noveno hotel en la entidad de 400 habitaciones, en el que invertirá 50 mdd.

El grupo Sol Meliá, de Gabriel Escarrer, construirá dos hoteles con un total de mil 500 habitaciones y una inversión de 150 mdd.

El empresario Juan Jull, de Hypotels, tiene en proyecto la construcción de dos mil habitaciones con una inversión de 140 mdd.

El proyecto de Juan Miguel Villar-Mir, MayaKobá, que ya está en proceso de construcción, contará con más de mil habitaciones y en total el complejo -sin parangón en el planeta- representará una inversión del orden de los mil millones de dólares.

ABAJO. Pero toda esa bonanza de frioleras inversiones no tiene por lo pronto código postal en Costa Maya por más que insista Félix.

Hidalgo, Escarrer, Fluxá, Pueyo, Piñero, entre un puñado de empresarios españoles, se resisten a la oferta. Coinciden en esperar a que el gobierno mexicano dote de infraestructura básica, y de comunicaciones (carreteras y aeroportuaria) a la Zona Sur del estado para habilitar las inversiones. Pero ya hay algo de avance. Se han dejado coquetear por Félix, quien los desplazó hasta el área para presentarles el producto y sus atributos naturales. Y convence sólo de haber una participación más decidida de organismos como Fonatur, bajo la conducción de John McCarthy.

ARRIBA. Como dijo Escarrer: "La creación, hace 30 años, de Fonatur como entidad de la administración pública federal para el desarrollo de los proyectos turísticos mexicanos ha sido, en mi forma de entender, la clave del éxito y un modelo a seguir.

"A través de su gestión se ha logrado un desarrollo por centros turísticos en etapas para los que se ha garantizado, en cada una, una participación de la inversión privada generadora de desarrollo regional, el beneficio económico y social de la misma mediante créditos y promoviendo participativamente la autosuficiencia y la creación de recursos. Así, se han generado y generan sinergias para todos y se logra un turismo de calidad y competitivo en México que satisface a todos". Ya también Fluxá habló al respecto. Durante el recorrido que hiciese con el primer mandatario estatal no fue ni una ni dos las veces que le preguntó sobre la participación de Fonatur en la zona; de tenerla, dijo, garantizaría el desarrollo y con esto las inversiones buscadas. Y en esas andan.

EN MEDIO. Pero sí. y no. Por estos días se debate el tema a nivel federal y estatal. Por un lado. La Secretaría de Hacienda patrocina la idea de que Fonatur no se puede quedar por siempre en los destinos turísticos que desarrolla, porque lo que hace es subsidiarlos, y en cierta forma. En números, Cancún recibe alrededor de 140 mdp anuales para efecto de mantenimiento de Zona Hotelera. Pero también es cierto que todos aceptan que Cancún produce muchos impuestos a la Federación que jamás regresan, los menos a través del organismo que preside John McCarthy.

EN MEDIO. Por el otro. El gobierno del estado no ha logrado ponerse de acuerdo en el papel que debiera tener Fonatur en Costa Maya. La dependencia pide la tierra y su comercialización, lo que significará la dotación de toda esa infraestructura que los inversores exigen, pero al tiempo, también la plusvalía y la utilidad que generará la venta de terrenos que al final de cuentas se las llevaría Fonatur. El estrangulamiento está muy claro.

ABAJO. También lo está en el tema de las comunicaciones. Ya trascendió que el gobierno del estado está dispuesto a asociarse con inversionistas privados otorgando los terrenos para erguir el aeropuerto. Compromete la ubicación en la carretera de Tulum a Cobá, a ocho kilómetros del crucero; de hecho tiene muchas ofertas de inversión, y nada despreciables. Pero no hay intención de ceder los permisos por parte de la Federación, que apoya decididamente al mandamás de Asur, Fernando Chico Pardo, el detractor natural, y esto puede convertirse en un asunto bastante serio.

El aeropuerto internacional de Cancún está demasiado lejos de Tulum para propósitos turísticos. Si se concretase el segundo aeropuerto ciertamente habría posibilidad de habilitar la zona sur de Tulum y la zona maya, provocando un acercamiento lógico hacia Costa Maya. Pero ni la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, ni la Secretaría de Turismo lo creen oportuno y desechan la intención. A largo plazo, el Caribe mexicano en su conjunto requerirá consolidar su infraestructura aeroportuaria, y no con dos sino con cinco aeropuertos, tal como sucede en destinos como Florida sin ningún contratiempo. ni presión de por medio.

ARRIBA. Ante la reconquista española ha respondido el consorcio hotelero Palace Resorts, de los hermanos yucatecos Chapur Zahoul. Con una oferta actual del orden de seis mil habitaciones, el grupo mexicano inició el proceso de ampliación del complejo Moon Palace, al que agregarán mil 150 llaves, para contabilizar un total de tres mil 250 cuartos en un periodo de año y medio, que lo convertirá en el hotel más grande de Latinoamérica. Asimismo, los Chapur ya iniciaron el proyecto de desarrollo de su primer establecimiento en Punta Cana, República Dominicana, con mil 750 llaves, donde los españoles han detectado como el lugar de mayor demanda turística internacional en el Caribe luego de México. La inversión para ambos proyectos podría andar en los 200 mdd.

Grupo Palace es una empresa privada del ramo hotelero con 17 años de liderazgo en el Caribe mexicano. Cuenta con ocho complejos turísticos y una nómina de ocho mil empleados, también la mayor concentración en el país para un grupo hotelero nacional.

Sin embargo, el consorcio mexicano prevé su expansión en el corto plazo exclusivamente dentro del territorio mexicano, de ahí las adquisiciones a Grupo Sidek-Situr de sus predios en Cozumel, Playa del Carmen, Puerto Vallarta y Cancún, los cuales tendrán una inyección financiera de 25 mdd para efectos de remodelación.

Cozumel estaría entrando en operaciones a principios de julio; Le Blanc, de Cancún, en los últimos días del mismo, y el resto antes de concluir la temporada veraniega.

ARRIBA. La inclusión de nichos de mercado alternos es lo que potencializará las operaciones de la empresa Cancún Accesible, que globalmente ha inyectado a su proyecto 200 mil dólares tan sólo en estudios preliminares, que han arrojado que el de personas con capacidades diferentes es un mercado potencial -y muy desaprovechado- de más de 100 millones de viajeros de las principales regiones del mundo.

El consorcio, en el que participan socios españoles con el 33 por ciento del capital, está presidido por Diego González, director general de la empresa, y José Juvé, miembro del consejo de administración, quienes revelan que el reto es importante tomando en consideración que en nuestro principal mercado, el estadounidense, el grupo minoritario más numeroso del país es el de discapacitados con 50 millones de personas; seguido por Europa con 40 millones, Canadá con 11 y México con 10.

La oferta global en el Caribe mexicano para atender este nicho es de apenas 20 hoteles de 4 y 5 estrellas, 17 ubicados en Cancún, y sólo tres en Riviera Maya, de una oferta global entre ambos destinos de casi 50 mil llaves hoteleras.

Este mercado tiene una estancia promedio de 16 días, un porcentaje de fidelidad del 70% -ante las pocas opciones que hay a su alcance-, pueden viajar en cualquier periodo del año y es multicliente, pues no viajan solos.

ARRIBA. Con una inversión que supera los dos millones de dólares, el Grupo Corporativo de Empresas Regionales (CER) se suma a la creciente oferta automotriz con la instalación de la primera distribuidora de Mitsubishi Motors en Quintana Roo, bajo la rúbrica Maximotors.

Resulta interesante el dato en cuanto a que las distribuidoras automotrices en esta ciudad y el estado en su conjunto reportan un crecimiento por arriba de la media nacional. El año pasado el sector en México creció en promedio un ocho por ciento, mientras que en la entidad fue de poco más del 12%.

En Quintana Roo se venden en total de todas las firmas unas 15 mil unidades -alrededor de mil 200 al mes-, y el grupo CER participa con un 15% del mercado total.



Chico Pardo, de Asur.
 
2005 Latitud 21. Derechos Reservados.