Año 3 Número 30 Septiembre 2005

El turismo en México es un sector que influye positivamente en los ámbitos social, económico y cultural, ya que su impacto se manifiesta en la creación de empleos, en la generación de divisas y en el desarrollo local, regional, y nacional.
El turismo, considerado como una actividad prioritaria y recientemente elevada a rango constitucional, es actualmente uno de los sectores más importantes para el desarrollo de la economía mexicana, ya que contribuye con el 8.4 % del Producto Interno Bruto total del país. La actividad turística emplea a poco más de 1.7 millones de personas cuya remuneración media es 30% superior a la observada para la economía total.
Durante el periodo enero-abril de 2003 se registró la mayor entrada de divisas al país por este concepto para un primer cuatrimestre del año, con lo que se logró un monto de tres mil 367 millones de dólares, un 6.9% más respecto al mismo lapso del año anterior.
Los países que son líderes en el sector turístico a nivel mundial, Francia, España, Italia, China, Alemania y Canadá, entre otros, siguen diferentes estrategias con el fin de ser más competitivos y posicionarse entre los primeros lugares de recepción de visitantes foráneos, por ello realizan múltiples esfuerzos y emprenden acciones que hagan atractivos sus centros turísticos.
Una medida que estos países han llevado a cabo exitosamente para atraer el interés de los turistas es el reembolso del Impuesto al Valor Agregado (IVA) por las compras de mercancías que los visitantes extranjeros realizan en esos destinos. Mediante dicha medida esos países estimulan la venta de mercancías a los turistas extranjeros, además que hacen más atractiva su estancia.
Tal medida tiene como fundamento que las mercancías que son vendidas en territorio nacional y que son llevadas por los extranjeros no residentes consigo o en su equipaje al abandonar el país, son consideradas como exportaciones definitivas. En México como una medida para estimular las exportaciones se aplica la tasa del 0% al valor de la enajenación de bienes o prestación de servicios, cuando unos u otros se exporten.
Existen muchos países en el mundo que aplican con gran éxito el sistema de reembolso de impuestos, el cual es operado por empresas autorizadas por las autoridades hacendarias para este objeto. Incluso este sistema es empleado por una gran cantidad de socios comerciales que tiene México, como son EU, Canadá, la Unión Europea, Argentina,  entre otros.
El esquema de devolución del IVA es tan importante para muchas naciones que la propia Unión Europea establece como requisito para sus miembros contar con el sistema de reembolso del IVA a turistas extranjeros. Incluso, los países candidatos a ingresar a esta comunidad también deben cumplir con esa disposición, formando esa medida parte de las condiciones para su posible integración.
Para México establecer el reembolso a los visitantes extranjeros significará aumentar el gasto de los turistas internacionales con la misma infraestructura con la que actualmente cuenta el país, además de que favorecerá las finanzas públicas, ya que si bien implica el reembolso de recursos fiscales la medida ayuda a la recaudación, toda vez que incrementa el consumo de los turistas extranjeros en el país.
En la actualidad el turismo genera ingresos fiscales por alrededor de cinco mil millones de dólares anuales.
Considerando información de la Organización Mundial de Turismo y realizando un análisis de sensibilidad, si México instrumentara la medida podría incrementar la captación fiscal en montos importantes. Tomando como ejemplo, si el número de turistas aumentara al año conservadoramente un cinco por ciento y el gasto medio de los turistas lo hiciera en la misma proporción, la devolución del IVA alcanzaría un monto de 36 mdd, pero tendría una captación neta del mismo impuesto por 109 millones. A mayor incremento en el número de turistas y/o en su gasto, el beneficio aumentaría, de manera que si el aumento alcanzara un 20% en ambos conceptos, la devolución del IVA sería de 48 mdd y habría un incremento neto en la captación fiscal por 468 mdd.
Siempre el IVA esperado a rembolsar en este sistema será menor al incremento del IVA neto a captar debido, por una parte, a un mayor número de visitantes, a un mayor gasto medio por turista o a ambos, y, por otra, a que a nivel internacional del total de turistas que realizan compras en países que cuentan con ese sistema, en promedio sólo el 15% de ellos solicitan y completan el trámite de reembolso.
Es importante señalar que el reembolso del IVA sólo puede darse si el turista extranjero realiza un monto mínimo de compra por establecimiento, con lo cual se condiciona el reembolso a un mayor nivel de consumo.
Adicionalmente, el sistema de reembolso coadyuvará a la fiscalización de los establecimientos minoristas que realicen ventas a turistas extranjeros, ya que para afiliarse al sistema y ofrecer el incentivo tendrían que operar en congruencia con sus obligaciones fiscales. En consecuencia, este esquema ayudaría a disminuir la evasión fiscal.
En lo general, una medida como esta constituye un instrumento moderno de promoción turística que lleva como beneficio implícito estimular un mayor gasto del turista internacional. En lo particular para México, un sistema de esta naturaleza se constituirá en una herramienta importante para promover al país en el exterior y mejorar los lugares que ocupa internacionalmente; ayudará a reducir las diferencias de competitividad entre nuestra nación y los otros centros turísticos que aplican la medida y, sobre todo, será un elemento detonador de beneficios directos para la población en épocas que realmente los necesita.

Versión original: www.senado.gob.mx

 

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Tal pareciera que hay un furor porque el turista no pague IVA. Por ejemplo, hace ya casi un año que los turistas que nos visitan con el específico propósito de participar en convenciones, ferias y congresos gozan de tasa cero del IVA. Recientemente la Cámara de Diputados aprobó, con 302 votos a favor, 79 en contra y 11 abstenciones, la devolución del IVA en compras de mercancía por mil 200 pesos o más a todos los turistas que nos visiten y cumplan con los requisitos del Reglamento que se debió expedir antes del 1 de julio del 2006, fecha en que debió entrar en vigor esta disposición.
Ahora también se habla de aplicar la tasa cero a los turistas que vengan en grupos de Incentivo, pero hay que mantener presente que los turistas no están exentos del IVA, se les aplica la tasa cero, que no es lo mismo. Y es que nuestras autoridades hacendarias le tienen pavor a todo lo que sea o suene a exención. Porque para ellos no es lo mismo estar exento que aplicar una tasa cero.
Bueno, dejemos las falacias mexicanas y pongámonos en los zapatos de un turista que llegó a México enterado, que no atraído, por la oferta de la devolución del IVA en sus compras. (Hago un paréntesis para mencionar que, en lo personal, considero que el monto mínimo aprobado de mil 200 pesos es muy bajo y debería de aumentarse a dos mil 500 pesos).


Adelante. En el primer escenario el turista es canadiense y viaja sin pasaporte, pues así lo permiten nuestras leyes de migración para esta nacionalidad. En el caso de que el Reglamento exija la presentación del pasaporte, nuestro amigo canadiense se irá frustrado, pues no podrá hacer el trámite.
Segundo escenario: un turista francés que sí viaja con pasaporte y ya superó la etapa anterior; pero nuestras leyes actuales dicen que para que un establecimiento mercantil pueda emitir una factura fiscal es necesario que el comprador se identifique y para ello exige el “RFC”; nuestro turista francés no podrá producirlo y, por lo tanto, no le darán la factura por la compra –con IVA desglosado, por supuesto–, y por lo mismo no podrá hacer el trámite para la devolución del IVA.
Tercer escenario: un turista americano compra souvenirs en el mercado de artesanías de Xochimilco; nuestros paisanos jamás han expedido facturas, trabajan bajo “régimen simplificado”… Este turista estará en la misma situación que el francés, aunque por otro motivo, y no podrá recuperar el IVA.
Vale la pena aclarar que el reembolso del IVA a los turistas no es un gesto gracioso de nuestro Gobierno, es una obligación contraída, a nivel internacional, desde hace tiempo. El IVA es un impuesto acreditable. El turista no tiene posibilidad de acreditar el impuesto pagado fuera de su lugar de residencia; sin embargo, tiene derecho al reembolso…
Hoy en día todos los países de la Unión Europea reembolsan el IVA a los turistas. En Estados Unidos algunos condados también lo hacen, como por ejemplo el de San Antonio, Texas, y el de Nueva Orleáns, para mencionar dos. Argentina también lo devuelve, y lo hace de manera tan sencilla y ágil que en el mismo aeropuerto de salida el turista recibe el reembolso en efectivo o en abono a su tarjeta de crédito. Después que el turista paga la factura por el total de la compra, el comerciante le da un cheque de reintegro por el 80% (en promedio) del 21% de IVA de la factura. El otro 20% es la comisión que cobra la empresa por la intermediación entre la AFIP, el organismo recaudador, y el turista. Finalmente, al salir del país ese cheque es sellado en la Aduana y cobrado en la oficina de la empresa en el aeropuerto. "En general, ese dinero termina siendo gastado en los free-shops", señala Tomás Mostany, directivo de Global Refund, la empresa sueca dedicada al servicio de devolución de impuestos.
¿Qué procedimientos aplicaremos en México? Les garantizo que será el más complicado que nadie pueda diseñar. Y si me equivoco, me dará mucho gusto.

Versión original: www.conaav.org

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Tenemos como país un gran potencial turístico. Pero a veces parece que nuestros políticos hacen todo lo posible por volver más compleja e ineficiente la manera en que hacemos las cosas. Con razón no podemos alcanzar a desarrollar nuestro potencial.
Algunos ejemplos muy concretos. El Senado aprobó una iniciativa que exenta del IVA a los productos que compren los turistas. La medida, pese a lo que dicen los legisladores, no promoverá una mayor afluencia de turistas a nuestro país. Estos no vienen a México de compras: aun sin el IVA, somos un país muy caro. La medida, en cambio, sí disminuirá la recaudación, promoverá la corrupción y volverá todavía más complejo nuestro sistema fiscal.
Esta decisión se está registrando en un momento en que el gobierno necesita urgentemente fondos para la reconstrucción de la infraestructura turística de Quintana Roo. Disminuir la recaudación a la ligera, sin generar un beneficio para el país, parece un absurdo. Imagine usted si ese dinero, en vez de devolverlo a unos cuantos turistas en pequeños montos con un costo administrativo enorme, lo hubiéramos utilizado para reconstruir los muelles de cruceros de Cozumel.
La devolución de IVA a los turistas no generará un mayor flujo de visitantes. En cambio la afluencia sí habría aumentado de manera significativa si se hubiera permitido la construcción de una base de cruceros, un home port, en Xcaret. El dinero para la inversión ya estaba disponible y se contaba con las autorizaciones ecológicas necesarias. Pero una alianza entre hoteleros temerosos y autoridades voraces logró la cancelación del proyecto. Este se ha mudado a Belice, que recibirá los beneficios correspondientes.
La misma situación vemos en el intento, que se renueva todos los años, de cobrar un impuesto especial de 10 dólares por cada pasajero de crucero que atraque en un puerto mexicano. En un mercado crecientemente competitivo, esto significa que México perdería numerosos arribos. El simple hecho de que constantemente se amenace a la industria de los cruceros con establecer este impuesto especial afecta los planes de las navieras. Para el año que viene se planean menos llegadas a nuestro país simplemente por la incertidumbre sobre los costos que habrá que cubrir en puertos mexicanos. Por eso los destinos de Centroamérica, como Belice y Costa Rica, están creciendo.
Los grupos de hoteleros y los políticos que se han coaligado para rechazar a los cruceros afirman que nuestro país sale perdiendo con la llegada de estas naves a nuestro país. Pero por qué no le preguntan a la población de Cozumel, cuyos muelles de cruceros fueron destruidos por el huracán Wilma. La gran prioridad de reconstrucción de la isla no son los hoteles sino esos muelles. Evidentemente los habitantes de Cozumel, que es el puerto de cruceros más importante de nuestro país y quizá del mundo, no piensan que esta industria sea contraproducente.
Nuestros políticos han rechazado una y otra vez, por otra parte, las propuestas para que se establezcan casinos en nuestro país. Con una actitud moralista, según la cual hay que impedir que los individuos ejerzan con libertad una actividad que alguien considera objetable o pecaminosa, lo único que han logrado los grupos que se oponen a los casinos es desviar a otros países una parte del turismo que pudiera venir a México. Han logrado también disminuir el gasto en México de los turistas nacionales y extranjeros. Esta resistencia a que se legalicen los casinos no ha hecho, por supuesto, que los mexicanos dejen de jugar. Simplemente ha hecho que el juego se lleve a cabo de maneras menos beneficiosas para la sociedad, como sería en casinos legales, debidamente reglamentados y que paguen impuestos razonables.
Si queremos realmente promover el potencial turístico de nuestro país, necesitamos cambiar de filosofía. En lugar de seguir añadiendo tratos especiales a nuestro sistema fiscal, como la devolución del IVA a turistas, o de discriminar a ciertos inversionistas, debemos construir un sistema más sencillo en el que todos sean iguales ante la ley. Pero nuestros políticos insisten en construir un sistema ineficiente de tratos preferenciales. Y mientras esta filosofía se mantenga, ni el turismo ni la economía de nuestro país alcanzarán su verdadero potencial.

Versión original: www.debate.com.mx

 

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Casi siempre en el exterior se gasta más de lo que uno prevé. Pero muchos no saben que en alrededor de 26 países del mundo reintegran a sus visitantes el total o parte del Impuesto al Valor Agregado (IVA) o su equivalente por las compras realizadas dentro del territorio.
Hay muchas personas que no lo reclaman a pesar de saberlo, porque creen que es un trámite complicado que requiere de mucha paciencia.
Para que la devolución sea factible generalmente se le exige al cliente extranjero un mínimo de compra que varía de acuerdo al país. También cada región determina los productos a los cuales descontarles ese impuesto.
En Francia, por ejemplo, uno de los productos elegidos son los perfumes. Sin embargo, en otros puntos del planeta no es así. En España esto es aplicable tanto para productos de fabricación nacional como importados. En los países de la UE, por ejemplo, el IVA le será devuelto si usted adquiere en España productos con precios no menores a 90,15 euros; en Italia, 154,94; Francia, 175; Alemania, 25; Holanda, 137, e Inglaterra, 30 libras.
Por otro lado, en algunos países el monto del impuesto no es fijo, sino que depende del artículo. La forma de pago también varía de acuerdo a la región. En Italia por ejemplo, la devolución se realiza en forma automática antes de embarcar el pasajero. En otros destinos se reembolsa el monto a través de una transferencia postal o bancaria, envío de un cheque cruzado o de un bono, acreditación en la tarjeta de crédito, o entrega directa a un apoderado o al mismo cliente en ocasión de su próxima visita.
Tampoco es igual la cantidad de comercios adheridos. Gran Bretaña por ejemplo es uno de los pocos países donde todos los comercios tienen la obligación de estar integrados al sistema.
Si el destino del viaje abarca la Unión Europea, la restitución del gravamen debe solicitarse en el último destino visitado, luego de presentar todas las facturas que registran los gastos realizados dentro de la Comunidad.
En Sudáfrica, por ejemplo, para lograr la restitución del VAT el turista debe mostrar las boletas de compra y cada uno de los productos adquiridos. Además, cada país tiene un monto mínimo de compra sobre el que se paga el IVA, y generalmente no se devuelve ese tributo en caso de los servicios o de las compras sin factura.
Para facilitar la comprensión, en los países de habla inglesa y en la Unión Europea (UE) ese tributo se denomina The Value Added Tax y se puede identificar con las siglas VAT.
El IVA generalmente se rige en el Viejo Continente. En Estados Unidos en cambio no existe este impuesto, aunque hay un tributo a las compras denominado tax sobre el cual se admite devolución a los turistas. En Latinoamérica se aplica tanto en Argentina y en Chile pero no en Brasil.
"El turista -dice Tomás Mostany, Country Manager de Global Refund Argentina, empresa multinacional encargada de la devolución del IVA en la Argentina y en todos los países de la UE, entre otros- debe comprar en una tienda adherida al sistema de reintegro, generalmente identificada con algún calco tipo Tax Free Shop, y solicitar que, junto con la factura y con los productos comprados, le entregue en ese momento un documento llamado cheque de reintegro debidamente completado por la tienda"
Con este documento, las facturas y los productos, el interesado puede presentarse en la Aduana por la que sale de la UE (aunque haya ingresado por Alemania y se vaya por Barajas), sea por aire, tierra o mar. Ante la presentación, el funcionario aduanero verificará todo, sellará el cheque de reintegro y así lo habilitará a cobrar el importe, que será en efectivo o mediante la acreditación en su tarjeta de crédito, según prefiera.
Si por algún motivo no pudo hacer los trámites, generalmente las tiendas dan el cheque con un sobre para que pueda ser enviado por correo desde Europa o al volver a la Argentina, aunque cualquier otro sobre también sirve.
Así, el monto del IVA varía de país en país. Se calcula que sólo en Europa hay 200 mil comercios adheridos al sistema de Tax Free Shop.
 
Versión original: www.astrolabio.net/www.lanacion.com.ar

 
2005 Latitud 21. Derechos Reservados.