Año 4 Número 41 Agosto 2006

Sal y Pimienta
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Sal y Pimienta
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*Las críticas que presentamos en este espacio gastronómico están soportadas en las experiencias personales de expertos en restaurantes de Latitud 21. Todos los lugares que se mencionan aquí son visitados en anonimato y Latitud 21 paga por el consumo. Ningún desembolso de otro tipo influye en los comentarios de este espacio gastronómico.

¿Por qué no pedimos un pinot noir de California, Sal?
-Si me preguntas, ya sabes la respuesta. Yo prefiero el vino francés.
-¿Por qué lo prefieres? ¿Porque tiene más barrica? ¿Por las variedades de uva? ¿Por el prestigio de la marca? ¿Por el precio?
-Pues no sé, me gusta más.
- Exacto, lo prefieres porque no sabes. Acabas de darme la pista. Lo prefieres por puro esnobismo.
-No me trates mal, Pimienta. Se supone que venimos a gozar la mágica experiencia de compartir una botella de vino y ya me estás maltratando.
-Perdóname, Sal, fui demasiado rudo. El problema es que uno de los placeres del vino es la exploración, y me enferma que la gente repita lugares comunes. Por decir algo, la burrada de decir que el mejor vino blanco es cualquier tinto. O lo que tú acabas de dejar implícito, que el vino francés es mejor que el vino de California, nomás porque uno es francés y el otro es gringo.
-Ahora sí me sorprendes. ¿Es mejor el californiano?
-Depende del vino, es decir, de una docena de factores: la bodega que lo produjo, la mezcla de uvas, la cosecha, los meses o los años de barrica, la técnica de vinificación, hasta el manejo del vino cuando ya está en la botella. Pero no me quiero poner pedante, porque lo más importante del vino es poder disfrutarlo, no ser un erudito.
-Pues tú me pareces un erudito. Hablas y hablas, y no pides la botella.
-Tienes razón, Sal. Mientras te convenzo, ordenaré al mesero un pinot noir de Cuvaison, para que sepas lo que es bueno y, a la vez, accesible.
-¿Cuvaison? Eso suena francés.
-Pero es americano, como Clos du Val. Mondavi y Far Niente suenan italianos, y son americanos. Grgrich Hills suena polaco, pero es americano. En cambio Silver Oak, Jay Lohr, Geyser Peak y Opus One suenan americanos, y son americanos. En las marcas de vino no hay reglas, sólo vanidades.
-Yo siempre he oído que los vinos americanos son una copia de los europeos. ¿No es cierto?
-Lo fueron en su origen, sin duda. De Europa vinieron las cepas, o sea, las plantas originales, lo mismo que las técnicas, e incluso los productores. Pero eso pasó hace un siglo. Hoy compiten en igualdad de circunstancias.
-Me vas a decir que un experto catador no puede distinguir cuál es cuál.
-Si el tema te interesa, te puedo contar que en París hubo una cata de vinos muy famosa, donde compitieron las mejores marcas francesas con las americanas; en vinos blancos y en tintos, lo que se llama una cata ciega, es decir, te sirven de botellas sin marca. Y los jurados, que eran todos franceses, se confundieron: pensaban que un chardonnay era de Borgoña, cuando en realidad era de Napa. O juraban que un cabernet era de Burdeos, y resultaba de Alexander Valley. Esa cata es muy conocida y fue el origen del prestigio del vino californiano.
-Entonces se puede decir que han mejorado mucho a últimas fechas.
-Eso sería otro error. La cata que te platico tuvo lugar en 1976… ¡Hace 30 años! Sólo los paladares muy distraídos pueden seguir diciendo que los únicos vinos buenos son los europeos. Pero en fin, ellos se la pierden: ahora hay excelentes vinos chilenos, argentinos, australianos, sudafricanos y mexicanos.
-Mmmm, creo que tienes razón, Pimienta, este pinot que pediste está magnífico.
-Y veo que la carta del restaurante tiene cosas interesantes. Por ejemplo, este Hilltop de J. Lohr es estupendo. Y aquí hay un Silver Oak, un cabernet de Napa Valley, un vino difícil de conseguir, llegan pocas cajas a estas latitudes. Pero lo mejor de la carta es este Far Niente, un cabernet fuera de serie. Este tinto es famoso desde hace más de un siglo. Nada más con ver el precio te darás cuenta de qué clase de caldo se trata.
-A mí los precios no me interesan, Pimienta, nuestra siguiente botella es el Far Niente.
-Ni lo sueñes, Sal. Vale demasiados salarios mínimos. Además, una de las ventajas de vivir en Cancún es que puedes conseguir una buena variedad de vinos americanos, por la sencilla razón de que la mayoría de los turistas son americanos y los piden.
-Puede que tengas razón, pero mi mente sigue asociando la palabra vino con la palabra Europa.
-Pues déjame darte un dato curioso. Desde hace décadas, el consumo per cápita de vino se está reduciendo en Europa, y está creciendo en Estados Unidos. Claro que en Europa se bebe mucho más vino, pero cada vez se bebe menos, y de este lado del Atlántico cada vez se bebe más. Así que vuélvete curiosa, consulta la lista y ordena tú la siguiente botella, pero que sea americana.
-No necesito hacerlo. Mesero, por favor, una botella de Far Niente, tinto.
-Sal, ¡me vas a arruinar!
-Eso y más te mereces por llamarme esnob. Pero actuaré en consecuencia: por una temporada, hasta que me pidas perdón, voy a ser esnob de vinos americanos, y sólo pediré las más bonitas etiquetas.

 

 
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